Oh yeah!

martes, 15 de noviembre de 2011

Sin hablar.

Sentir y no dejar de pensar. Dormir por necesidad, sin ganas. Escribir para huir. Sonreír para mentir, para no discernir de lo que verdad es, escondido entre tanto disimulo y ganas de no existir.



¿Quieres mi alma? Llévatela, al menos tendrás algo conmigo y serás consciente, pues no queda nada más que te pueda dar. Todo esto llevado a través de la sutil mentira y ayudado por la tenue voz de aquellos que te impulsan a hacer aquello que te obliga a perder tu valor sólo con planteártelo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario