No es muy habitual ver en mis escritos alguna referencia bíblica, pero a pesar de mi agnóstico punto de vista de la religión, he de decir que sí, que una palabra tuya bastará para sanarme...
Pero hay que saber distinguir lo que conviene o no ; porque, del mismo modo, un sólo gesto, un movimiento, una puta acción ha bastado para destruirme del todo. Y es que es mucho tiempo perdido, esperando mi turno en una fila que no avanza, y cuando lo hace, se te cuela todo el mundo.
Sinceramente has acabado de rematarme, mon amour.
Tiempo que pasa es tiempo perdido. Dilo ya, colega.



No hay comentarios:
Publicar un comentario