las noches crecen y el tiempo vuela...
arriba la vista con los pies en la tierra.
Que puedo ser la lluvia y el frío,
que te puedo dar mi abrigo y mi aliento
y curar lo que corta el viento.
Que no quiero cartas con flores,
ni nubes negras,
ni amanecer con rencores,
sólo un cielo
e historias para escribir
y llenar mil renglones.
Tú quédate a ver cómo las hojas caen,
y cómo se van con ellas los días;
a arrancar de las flores las espinas,
y a limpiar todas las heridas;
saca el calendario,
y seré la estación que tú elijas.

