Los años pasan rápido, unos más que otros ; recuerdos que persisten en tu memoria, que te hacen pensar que ya has vivido muchísimo. Miles de escenas,cientos de personas, de canciones, de momentos... pero sólo algunos quedan marcados, ya sea para bien o para mal ; para reír, quizá llorar, al recordar. No os asustéis, hoy simplemente celebraremos lo que puede llegar a influir el cruzar un simple paso de peatones.
La adolescencia es dura, para qué engañarnos.Vives rodeado de complejos, de falsedad, de miradas ajenas, de tendencias, de tópicos y gente que habla demasiado. Es entonces cuando encuentras ese pequeño toque de inocencia que te recuerda de nuevo cómo has llegado hasta aquí, y ocurre cuando menos te lo esperas. Si de algo me alegro es de haber dado una oportunidad a las personas a las que dedico esto hoy,porque, quién lo diría, ahora sóis parte de esa minoría que no quiero olvidar nunca.
He sabido encontrar refugio donde menos lo esperaba, donde nunca miras. Así que sólo me queda decir, gracias por mirar hacia mí.


