esas gotas, un piano;
muy adentro y con frío,
durmiendo una vida
o viviendo un funeral;
pisando un fondo profundo y oscuro,
bajo la tierra que tú iluminas,
yo soy, vivo, un eclipse,
y vos sois ambrosía;
allá dónde estés.
envidio al espejo por verte cada día,
y muero por el blanco que te acoge y te toca,
cuando todo lo demás se apaga
y sólo tú eres luz

