19 de Diciembre de 1995.
Querido Manuel :
Ahora mismo no sentirás nada. Empezarás a experimentar tus primeras sensaciones como persona, te crecerán los dientes, empezarás a andar, vivirás entre mimos continuos... No te acostumbres a ello, pues lo que te espera no es precisamente de color de rosa : conocerás tus peores temores y te harás amigo de la soledad; probarás (y recaerás) en vicios no muy sanos; verás incluso desmoronarse a algunos de tus ídolos musicales, y perder la confianza en el amor.
Es un túnel muy largo y costoso de recorrer, pero al final, siempre al final, podemos llegar a ver la luz. Nadie ha dicho nunca que sea fácil. Será porque, quizás, no todo el mundo tenga la mala suerte de tener que cruzarlo, o simplemente la valentía, el ímpetu, los cojones de enfrentarse a los miedos que le rodean.
Ahora sabemos que serás capaz de aguantar ,de sufrir lo inimaginable, de resignarte en tus derrotas, pero al fin y al cabo todo ha servido para una buena causa. Darás de lado a la soledad, y aún te quedará mucha, muchísima vida por delante para vivir lo que situaciones pasadas te impidieron hacer.
¿Cuánto durará? ; ¿sabrás asimilarlo? Hasta ahí. Tendrás que descubrirlo por ti mismo.
Buena suerte, y hasta entonces.
Tu futuro Yo.
Arriba y abajo



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