quiero olvidarme de fotos en blanco y negro,
de imágenes vacías,
de infinitos paisajes;
quiero olvidarme de espejismos.
Llévame a la ciudad de los ciegos,
donde nadie te mira,
donde nadie te ve;
donde somos oscuridad,
las farolas duermen para siempre
y sólo unos ojos me bastan.
Y yo seré ese tacto que deje huella,
el viento que sacuda tu pelo
y rompa en tus sabanas;
esa canción que suene al alba y hable de ti...
El último aliento que te acaricie,
que te dé alas
y te susurre
"hagamos luz."


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