Suaves teclas anotan duros golpes en tu diario personal,
dónde, hace mucho tiempo, ya dejamos de soñar.
Es ese ya ajado recorrido, ese tan conocido camino,
por el cual ya aceptamos escribir mi mismo destino.
Y es que lo que duele, duele aún más inmerecido;
yo firmo, decidido, mi propia carta de despido.
Tú vuelves atrás,
como hoja llevada por el viento,
cuando se enciende la señal...
"no abierto a nuevos sentimientos"
Know your quarry



No hay comentarios:
Publicar un comentario