Oh yeah!

miércoles, 25 de abril de 2012

Espejo

Es como controlar una lengua muerta, como dominar artes olvidadas. Saber hablar y escribir con propiedad a día de hoy, es única y puramente complementario. Domarte a ti mismo por dentro y convertirte en algo de lo que poco conoces, ha servido para apenas nada, y aunque la unicidad esté en las pequeñas cosas, a lo largo de tu historia, tener un reflejo tan corriente como el aire que respiramos ha sido el encargado de poner el punto y final a gran número de historias antes de que empezaran.
¿Para qué ser así si a casi nadie le interesa?
Algo que no podemos cambiar.


Seguir una estela que no se mueve para avanzar si no para huir de mí.

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